terça-feira, 29 de abril de 2014

Encrucijadas

Fotografia de  Alfred Eisenstaedt




El corazón deja de latir
(a veces hasta el reloj se para)
encogido
de miedo.
Pero más allá de ese abismo
sigue latiendo la vida,
intacta,
con todas sus promesas.
Sólo hay que seguir caminando
          un
                    poco
                              más.
Berna Wang


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